La Embajada de Estados Unidos en Colombia emitió una alerta de seguridad para el departamento del Cesar, debido al riesgo elevado de ataques atribuidos a grupos armados ilegales, entre ellos el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Según el comunicado diplomático, durante 2026 se han registrado varios ataques con drones acondicionados con explosivos contra puestos de Policía, instalaciones militares y otras posiciones de la Fuerza Pública en ese departamento.

La alerta menciona el ataque ocurrido en julio contra la subestación de Policía de El Burro, en Pailitas, que dejó cinco uniformados lesionados.

También incluye una acción registrada en agosto en el sector de San Roque, jurisdicción de Curumaní, en la que murió un policía, así como otros ataques con drones ocurridos en el sur del Cesar que dejaron varios militares afectados.

Ante esta situación, la Embajada recomendó a los ciudadanos estadounidenses extremar las medidas de seguridad y permanecer atentos, principalmente cuando se encuentren cerca de estaciones de Policía, edificios gubernamentales, unidades militares y carreteras principales.

Entre las recomendaciones también aparecen evitar confrontaciones con personas armadas, mantener un perfil bajo y alejarse de aglomeraciones, manifestaciones o lugares donde puedan presentarse alteraciones del orden público.

La representación diplomática aconsejó consultar los medios de comunicación locales, revisar los planes personales de emergencia y mantener cargados los teléfonos celulares para facilitar las comunicaciones.

La alerta específica para el Cesar no significa necesariamente que Estados Unidos haya cambiado la clasificación general de viajes para toda Colombia. El país continúa bajo la recomendación de “reconsiderar el viaje” por riesgos relacionados con delincuencia, terrorismo, disturbios, secuestros y desastres naturales.

El Departamento de Estado mantiene, además, su recomendación de no viajar a Arauca, Cauca —excepto Popayán—, Valle del Cauca —excepto Cali— y Norte de Santander. También desaconseja los desplazamientos dentro de los 10 kilómetros cercanos a la frontera entre Colombia y Venezuela.

Fuentes: Semana y Departamento de Estado de Estados Unidos.